«#VoyaSer ofrece una formación integral que empodera a las niñas»

«#VoyaSer ofrece una formación integral que empodera a las niñas»

Ernesto Cavassa, director de Fe y Alegría en Perú, reflexiona en esta entrevista sobre la situación educativa del país, sobre la alianza con Santillana y sobre el papel de #VoyaSer en la lucha contra la brecha digital, el abandono escolar y la desigualdad.

A modo de introducción, nos gustaría que por favor nos contases el contexto de Perú, especialmente en las zonas rurales como Chiriaco, donde se desarrolla #VoyaSer. ¿Cuál es la situación tras la pandemia?

Es una situación muy complicada. En los últimos años pre-pandemia, el Perú venía teniendo un incremento en logros de aprendizaje que, si bien no nos ubicaba en el mejor de los mundos, nos iba permitiendo mejorar cada vez más en razonamiento matemático, comunicación verbal, relación entre pares, cobertura educativa, etc.

Con la pandemia, todo eso no solamente se ha parado sino que además hemos retrocedido. Algunos, los más optimistas, hablan de por lo menos dos años. Los más pesimistas calculan que diez años, en algunos casos. Las cifras de chicos y chicas que se han retirado del sistema escolar (no me gusta hablar de deserción porque no es el término correcto… han tenido que dejar el sistema muchas veces por motivos económicos) se sitúa entre los 350.000, que son las cifras oficiales, y los 700.000, que son los probables alumnos que han quedado fuera.

En Fe y Alegría Perú, los planes a medio plazo están orientados a la recuperación de todos estos chicos y chicas que han quedado fuera del sistema, a la vez que vamos recuperando eso aprendizajes.

Poniendo el foco en el tema del abandono escolar, hay informes que dicen que es mayor en el caso de las niñas. ¿Vosotros habéis detectado eso? ¿Hay una brecha de género en la educación?

Sí, es mayor en el caso de las niñas. Las familias invierten en la educación de sus hijos dentro de un esquema cultural que básicamente es machista. Las niñas no tienen las mismas ventajas o las mismas posibilidades que los niños. Los padres van a tender siempre a que, ante la escasez de recursos, van a apuntar más a la educación de los hijos varones, no de las hijas mujeres, que ya encontrarán a un compañero que se encargue de ellas. Eso es lo que está detrás de esa mentalidad.

En el enfoque de género que nosotros impulsamos en Fe y Alegría, una de las tareas importantes es luchar contra esa mentalidad que va en desmedro de las posibilidades de las niñas, y más en el campo.

Para nosotros la prioridad es precisamente la Amazonía. Tenemos espacios allí, en Pucallpa, en Quito, en el Chiriaco, donde Santillana tiene una colaboración muy importante con #Voyaser… es una zona en la que estamos poniendo nuestros mayores esfuerzos porque es ahí donde estamos viendo que la brecha educativa se ha agigantado.

Otro de los problemas que intenta solucionar el programa #VoyaSer es la brecha digital. ¿De qué manera afecta a los colegios el no tener conectividad a la hora de garantizar una educación de calidad?

En la pandemia, el Estado impulsó un programa que se llamaba Aprendo en Casa para llevar la educación a los hogares de los niños y las niñas a través de la televisión, de la radio y de internet.

Pero eso valió para aquellas familias que tenían conectividad. En el Perú rural alrededor del 15% pudo conectarse y para ello tenían que subirse a un cerro donde, tal vez, podrían conseguir una señal. Estos programas fueron útiles solo para un sector de la población.

Tanto es así, que este año ha habido una primera evaluación de resultados de aprendizaje de la pandemia, pero para poder hacerla se ha tenido que acudir solamente a aquellos hogares que tenían conectividad, no han podido conseguir información de toda la comunidad educativa. Aun ahora nosotros no disponemos de los medios para poder tener una mirada global de lo que ha significado la pandemia en términos de aprendizaje en el país.

¿De qué manera ayuda #VoyaSER a estas niñas a superar estas dificultades y a tener más oportunidades de futuro?

Está teniendo logros. Las niñas se interesan en el programa, lo cual es bastante bueno, porque a veces este tipo de proyectos no aciertan, por motivos culturales o lingüísticos no llegan a las personas. Este no es el caso. #VoyaSer está construido de tal modo que los resultados son positivos, las niñas se interesan por el programa.

Además ha permitido, tal vez de manera colateral, que haya más niñas que se incorporan a la escuela por el efecto boca a boca: se van comentando que están llevando adelante este programa dentro de la escuela y aquellas que lo habían dejado encuentran un motivo adicional para volverse a incorporar.

De hecho, los datos nos dicen que el número de estudiantes que ahora hay en Chiriaco, en Wachapea, es mayor que el número de estudiantes de 2019. En 2020-2021 cayó, pero en 2022 ha mejorado respecto a 2019, que fue un año normal. No es que todo se deba al programa, pero probablemente es un elemento que ayuda a que se reincorporen estudiantes. Y si eso se ha logrado, ya es un logro fantástico.

Dentro de #VoyaSer, un pilar importante es la formación: hay un curso de habilidades digitales básicas y otro de inteligencia emocional. ¿Cómo crees que estos contenidos les pueden ayudar en el futuro?

El Ministerio de Educación ha medido el logro de aprendizaje en relación con las habilidades socioemocionales y claramente se demuestra que tener una buena motivación, con padres y madres que están interesados en a la educación de los hijos y que pueden acompañarles junto a los profesores, influye a la hora de conseguir mejores resultados en matemáticas, en razonamiento verbal, etc. Las habilidades socioemocionales ayudan al avance de los aprendizajes.

“Las habilidades socioemocionales ayudan al avance de los aprendizajes y, al mismo tiempo, el avance de los aprendizajes ayuda a la autoestima de las chicas”

Al mismo tiempo, los avances de los aprendizajes ayudan a la autoestima de las chicas. Con #VoyaSer, las chicas se sienten empoderadas por el simple hecho de sentirse más capaces en el manejo de la cultura digital.

Por tanto, lo que uno obtiene es una formación integral que empodera a las muchachas y que les permite sentirse capaces dentro de su propia cultura, sin salirse de ella.

¿Qué le aporta a Fe y Alegría la alianza con una empresa educativa como es Santillana?

Es una alianza muy importante. Creo que el mayor logro de Fe y Alegría es la capacidad de convocatoria que tiene en favor de la educación pública. Santillana es una de las empresas que colabora para esto, para contribuir a una educación universal de calidad, como dice las Naciones Unidas en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 4. De eso se trata.

Todos tenemos derecho al desarrollo de una ciudadanía plena y eso significa que todos tenemos el derecho de crear nuestro proyecto de vida. La educación es el instrumento para ese proyecto personal y también colectivo para el país.

Si todos colaboramos en eso (y las empresas son un elemento insustituible, muy valioso) entonces podremos ir avanzando poco a poco en la consecución de ese objetivo de una ciudadanía y un desarrollo pleno.

Para terminar, ¿cuál es tu deseo para las niñas que participan en #VoyaSer?

Que se desarrollen plenamente, que puedan crecer como personas empoderadas, que puedan tener su propio proyecto de vida y puedan lograrlo, como ocurre en otras partes del mundo. Ellas tienen exactamente el mismo derecho a poder ser personas plenas gracias al aporte de sus familias, de la escuela y, también, de empresas como Santillana, que colaboran y ayudan en esos resultados.

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